En 2013 sentí esa insatisfacción que surge en algunas etapas de nuestra vida, normalmente en la “madura juventud”.

No estaba conforme con cómo era y como me mostraba, me faltaba coherencia; me cuestioné mi trabajo y algunas de mis relaciones personales, y hasta qué he venido a hacer a este mundo y qué puedo aportar. Buscaba respuestas y decidí iniciar un proceso de desarrollo personal y profesional guiado que duró seis meses.

Mejoré habilidades como mi capacidad de trabajo en equipo, el control de estrés, la creatividad; descubrí otras que en realidad estaban ya en mí, y gané en productividad y en bienestar emocional y mental. Era consciente de los cambios tan positivos que estaba experimentando pero la confirmación llegó cuando las personas de mi entorno personal y profesional también lo percibieron. Y me lo comentaron. Te quedas perpleja. Estoy convencida de que combinarlo con sesiones de Neurofeedback NeurOptimal® aceleró mis cambios, pero quiero dejar claro que no fue magia. PSYCH-K® es una herramienta muy potente y efectiva pero también lo son las reflexiones previas, tomar conciencia de nuestras necesidades, creencias y miedos, conocerse y aceptarse cuando no sea posible cambiar. ¡Y un plan de acción!.

Pero el primer gran hito en mi camino de desarrollo personal fue en 2007, a raíz de una relación por la que sentía gran apego y decidí que no quería ese tipo de relaciones en mi vida. Conocí la Inteligencia Emocional, aquellos dos cursos intensivos e intensos me ayudaron a comprender mis emociones, mis reacciones y comportamientos, y a conocerme mejor. Los cambios internos fueron sorprendentes. Los externos también, decidí ir sola a India con un vuelo y muchos miedos, pero fui. ¡Y volví!

Durante 2008-2014 me interesé por la Programación Neurolingüística (PNL) y el Coaching. Aprendí a comunicarme mejor, a formular preguntas enfocadas a obtener la información necesaria, a conocer mi estilo de comunicación y el de la persona que tengo enfrente. Continué con Oratoria, Lenguaje No Verbal y un taller de Improvisación que me ayudó a vencer mi miedo escénico.

Quería una formación más especializada, que me convenciera. En febrero 2015, tomé la decisión de aprender la metodología que tantos beneficios mentales y emocionales me aportó. Y no lo dudé. Aposté y gané. Sumé en autoconfianza, autoestima, motivación, adaptación a los cambios, flexibilidad mental, gestión de las emociones, creatividad y autenticidad.

Actualmente progreso en mi desarrollo personal y amplío mi zona de confort a través de la voz y la expresión corporal.

Me encantan las relaciones personales y conversar. Me doy cuenta de que comprendo y empatizo, que he aprendido a eliminar los juicios de valor y que logro buena conexión. Además, disfruto mucho ayudando a generar cambios en otros, porque a mí también me pasó, yo también estuve al otro lado de la mesa y me sentí igual que tú: triste, alegre, con miedos y enfados, con sentimiento de culpa, irascible, vulnerable… Y busqué una solución porque quise cambiar. Y rediseñé mi vida.

Sembrar bienestar

Mi sueño es dejar una huella en el mundo, para que las siguientes generaciones vivan y se relacionen con un mayor bienestar emocional.

Rediseñar la vida

Ayudo a descubrir la capacidad y el talento que cada uno lleva en su interior, que son los cimientos que te permiten lograr tus metas.

Ser auténtica

Si quieres sentirte libre y vivir una vida conforme a lo que te apasiona, te ayudo a descubrir tu esencia.