El TDAH es el trastorno neurobiológico que más destaca entre el público infantil y juvenil. A una persona que sufre TDAH le falla habitualmente el autocontrol y siente dificultades para mantener su capacidad de atención y concentración.

Mejorar tu vida si sufres TDAH, dentro de las dificultades que ese trastorno produce, es posible.

El Trastorno por Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad, TDA y TDAH, se inicia en la infancia. En cada aula es altamente probable que exista al menos un caso pues lo sufre entre un 2 y 5% de la infancia.

Lo que ocurre en la infancia es que falla asiduamente el autocontrol. Nos parece que se comporta mal. En realidad es incapaz de controlar su impulsividad y de mantener su capacidad de atención.

El TDAH es “una bonita, compleja y sutil danza” tal y como define Concha Fernández Ramírez, psiquiatra especializada en TDAH en su artículo Danzando con el TDAH.

Se producen por tanto dificultades en relación a los estudios y también problemas de conducta y en las relaciones. La persona durante toda la vida sentirá dificultades en:

      • Organización, planificación y priorización de las tareas.
      • Atención y concentración.
      • Respuestas: responden precipitadamente o incluso con cierta agresividad.
      • Alteraciones emocionales.

Además, sufrir TDAH en la infancia supone crecer con otros problemas. Será más complicado para niños y niñas en esa época, por ejemplo:

            • Crear relaciones de amistad.
            • Asistir a las fiestas de cumpleaños y actividades durante el fin de semana.
            • Acudir a actividades extraescolares.

Existen investigaciones que han mostrado que técnicas que no conllevan medicación ayudan también a las personas a reducir los síntomas del TDAH. Por ejemplo: practicar asiduamente ejercicio físico, la atención plena o el mindfulness y la meditación; y cuidar el mínimo de horas de sueño.

Además, es positivo asistir a una terapia en la que a través de la conversación se ayude a esa persona a entender sus patrones de pensamientos. También sus sentimientos y comportamientos. Que entrene el pensamiento positivo, evitando así los pensamientos negativos. Se promueva cambiar las conductas que lastimen y perjudiquen. Que les haga ver que tienen el control sobre sus conductas. Y que es vital enfocarse en el presente y el futuro, evitando pensar reiteradamente en el pasado.

NeurOptimal® el Neurofeedback DINÁMICO

Asimismo, yo os propongo otra técnica utilizada en EEUU y Canadá desde hace 20 años que complementa y ayuda a mejorar la vida de estas personas.

La plasticidad natural del cerebro hace posible que NeurOptimal ® el Neurofeedback DINÁMICO aminore estas dificultades y facilite la vida a las personas que sufren TDA y TDAH. Y también a las personas de su entorno que se ven afectadas por emociones y estados de ansiedad.

Es un entrenamiento cerebral seguro, no invasivo e inocuo (no emite ondas). Es una gimnasia cerebral pasiva y sin efectos secundarios. NO ES UN TRATAMIENTO MÉDICO. Por ello, no hace un diagnóstico.

Además, es válido y aplicable a cualquier persona de cualquier edad.

  • NO invasivo
  • Inocuo (no emite ondas)
  • NO farmacológico
  • Para todas las edades

Caso de éxito: mejoras con NeurOptimal en TDAH

Persona sw 28 años diagnosticada como TDAH y TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo).
Está en tratamiento médico.

Sus principales dificultades y preocupaciones antes de recibir las sesiones de NeurOptimal estaban relacionadas con las propias de una persona a con un trastorno de TDAH y TOC diagnosticado. Sueño, cansancio, atención y organización y finalización de tareas. Ansiedad. Impulsividad. Emociones.

Objetivo principal antes de su primera sesión: gestionar mejor su ansiedad y aumentar su grado de atención y concentración.

Contrata un bono de 10 sesiones NeurOptimal y posteriormente un segundo bono de otras 10 sesiones.

Expresa como ha mejorado su comportamiento y actitudes y su vida desde que ha incorporado el entrenamiento mental gracias a las entrenamiento cerebral con NeurOptimal Neurofeedback DINÁMICO.

Septiembre 2019. Cambios observados después de haber recibido 10 sesiones:

“Han disminuido mis preocupaciones y me siento más liberado”.

“Tomar decisiones me resulta más fácil y la ansiedad se ha reducido. En concreto a partir de la sesión 6 o 7 me siento menos abrumado con las tareas”.

“Ha disminuido la sensación de hambre y los atracones de noche”.

Octubre 2019. Sensaciones después de haber recibido 20 sesiones:

“En este momento llevo 20 sesiones. Principalmente, me siento menos abrumado y ha bajado mi nivel de ansiedad”.

“Siento que tengo más tolerancia a circunstancias complicadas”.

“Más facilidad y enfoque para llevar a cabo la rutina diaria”.

“Me siento más despierto y enérgico”.

“Pierdo menos la concentración tanto en el trabajo como en los eventos sociales”.

“Tengo más sensación de tranquilidad, más sensación de bienestar. Me siento mejor”.

“Me resulta más fácil dejar de lado las preocupaciones.”

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AMM